Una de las industrias más afectadas y necesitadas de una reinvención integral debido a la "intromisión" del internet fue la televisiva, cambiando por completo el concepto de entretenimiento casero. Aquí algunos aspectos puntuales:
-Antes de internet el dominio de la televisión sobre los medios publicitarios era avasallador, la radio cada vez perdía más poder mientras el reino de lo audiovisual se consolidaba no sólo como la mejor, sino como la única opción para generar un impacto masivo en la sociedad. El internet no sólo entró a competir en ese sector, sino que le arrebato el trono a la televisión convencional para adueñarse de los espacios más solicitados y por ende más atractivos para los anunciantes. Este fenómeno todavía no llega a un climax sin embargo sólo es cuestión de tiempo para que los medios electrónicos desplacen a la televisión como el escaparate principal para sus campañas publicitarias. Consecuentemente, la televisión se ha tenido que ir trasladando de a poco hacia la red con tal de ocupar esos anhelados espacios y mantenerse en la preferencia de la audiencia.
-Antaño, la censura televisiva era contundente e irrefutable. El contenido no deseado no tenía otro escaparate de igual envergadura para darse a conocer. La incapacidad para controlar el torrente informático que se produce en la red hace imposible que la censura anteriormente efectiva, siquiera intente ejercer el mismo poder en un medio tan poderoso como indomable. Si algo tiene que salir, saldrá, no importan los medios, que con el arribo de internet, que ya no son un obstáculo a considerar.
-A pesar del poder innegable de la TV para crear impacto en las masas, faltaba algo, un elemento era necesario, la permanencia, elemento que Internet ha regalado casi por default a la caja tonta para mantener sus contenidos, antes efímeros, almacenados en bases de datos para su preservación y posterior observación en cualquier momento que se desee. De hecho este fenómeno le ha otorgado dividendos al sector televisivo que en vanguardia con las tendencias, ha generado dos puntos de encuentro con la audiencia, uno a través de la pantalla de la televisión y el otro a través del monitor de una computadora, ya sea a través de canales en bases de dato de almacenamiento, sitios web oficiales y redes sociales que han incrementado la experiencia del espectador con sus shows favoritos, shows que como punto a favor para la TV, son escasos por no decir inexistentes en los medios electrónicos como contenido exclusivo de la red.
De hecho, gran parte del contenido audiovisual de la red sobrevive gracias a la televisión. En algún punto ambos contrincantes lograron una simbiosis, sin embargo nada es para siempre y las tendencias le dan el beneficio de la duda a internet sobre el progresivo incremento de poder sobre la generación de contenido y distribución de material dentro de internet, mientras que la TV espera con optimismo que lo único que cambie de verdad sea el aparato por el cual vemos la televisión de siempre.
-Los derechos de autor de pronto se tornaron obsoletos ante el tráfico de internet, provocando voces airadas que reclamaban al momento como el fin de la creatividad. En parte es cierto, internet ha permitido la libre manipulación de datos de forma indiscriminada y barreras antes impensables de romper ahora no son más que pequeños baches en una carretera de cientos de carriles, totalmente obsoletos. El factor de privacidad y visibilidad de identidades fue aplastado y la información personal pasó a formar parte de una gran red de conocimiento colectivo, para bien y para mal.
- La TV dejó de ser la guía del pensamiento y la red y sus millares de opciones le otorgaron a los fieles seguidores del noticiero de las 10 la oportunidad de pensar de nuevo o buscar una segunda opinión sobre los hechos presentados a través de la pantalla de televisión. El derecho a divulgar la realidad jamás volvería a ser exclusivo de los líderes de opinión de la TV, sin embargo esto dio al traste con otro aspecto importante de la interpretación como lo es el análisis. Se perdieron las trabas y la interpretación se convirtió en un caldo del que salían tanto ideas genuinas y propuestas válidas como mensajes confusos y tergiversadores de la realidad. En ningún lado de la moneda las cosas volverían a ser igual.
10 feb 2010
Chapoteado con Cyberduck
Crucifíquenme geeks... hoy capte parcialmente el concepto de lo que representan las siglas FTP y sin embargo ya comencé a bajar Quake y otros juegos nostálgicos, lo cual explica bastante bien lo sencillo que puede ser manipular archivos de PTF (sin profundizar en potencialidades), si se tiene en la mano un pato útil y sencillo como lo es Cyberduck.
Para el primerizo en manipular archivos en FTP, el tiempo límite para alcanzar el estrés máximo es impresionante corto ante el primer contacto con Cyberduck, sólo un Bugatti acelera tanto en tan poco tiempo, lo digo por experiencia. Es tanto el pavor a lo desconocido que la primer desición es lamentáblemente cerrar el programa y recuperar la respiración de a poco. Asustarse es comprensible, pero contener la sensación es opcional así que decidí enfrentarme al pato de nuevo. Valió la pena, al menos por el momento.
Ya tandeado el terreno y conocidos los temores, la decisión más sabia es ignorar la gran cantidad de opciones, botones y conceptos aplicables de total desconocimiento, intentar buscar lo que más se adecué a la percepción de lo que represente manipular datos en FTP. Después de poco, la sensación de que no se tiene nada que perder da seguridad y motiva a dar un pequeño paso para mi persona y un gran salto para mi ignorancia: descargar un archivo de FTP.
Ubicado en internet un archivero de FTP, lo ideal fue descargar algo más apegado a la naturaleza personal, conocido y atractivo: juegos por supuesto. Funcionó, ubicada la dirección y la barra de direcciones del Cyberduck, acto seguido se deja que la lógica tome la batuta y siga por su cuenta y a veces sin consultar al inverbe usuario.
Cyberduck en conclusión es bastante fácil de manipular, sencillo y agradable, idea completamente en desacuerdo con la primer impresión, todo es cuestión no marearse, saber lo que uno busca, tener conocimiento previo a la mano y afilar la lógica que en estos y muchos otros casos relacionados con informática, si funciona y funciona muy bien.
Felices descargas (y demás aplicaciones complejísimas que todavía no comprendo).
P.D. Para variar, siendo que uso Mac, el juego descargado no es compatible, pero ya no es bronca del Cyberduck.
Para el primerizo en manipular archivos en FTP, el tiempo límite para alcanzar el estrés máximo es impresionante corto ante el primer contacto con Cyberduck, sólo un Bugatti acelera tanto en tan poco tiempo, lo digo por experiencia. Es tanto el pavor a lo desconocido que la primer desición es lamentáblemente cerrar el programa y recuperar la respiración de a poco. Asustarse es comprensible, pero contener la sensación es opcional así que decidí enfrentarme al pato de nuevo. Valió la pena, al menos por el momento.
Ya tandeado el terreno y conocidos los temores, la decisión más sabia es ignorar la gran cantidad de opciones, botones y conceptos aplicables de total desconocimiento, intentar buscar lo que más se adecué a la percepción de lo que represente manipular datos en FTP. Después de poco, la sensación de que no se tiene nada que perder da seguridad y motiva a dar un pequeño paso para mi persona y un gran salto para mi ignorancia: descargar un archivo de FTP.
Ubicado en internet un archivero de FTP, lo ideal fue descargar algo más apegado a la naturaleza personal, conocido y atractivo: juegos por supuesto. Funcionó, ubicada la dirección y la barra de direcciones del Cyberduck, acto seguido se deja que la lógica tome la batuta y siga por su cuenta y a veces sin consultar al inverbe usuario.
Cyberduck en conclusión es bastante fácil de manipular, sencillo y agradable, idea completamente en desacuerdo con la primer impresión, todo es cuestión no marearse, saber lo que uno busca, tener conocimiento previo a la mano y afilar la lógica que en estos y muchos otros casos relacionados con informática, si funciona y funciona muy bien.
Felices descargas (y demás aplicaciones complejísimas que todavía no comprendo).
P.D. Para variar, siendo que uso Mac, el juego descargado no es compatible, pero ya no es bronca del Cyberduck.
3 feb 2010
¿Y cómo le hago?
Son tantos y crecientes los síndromes y padecimientos allegados a los medios electrónicos a la otra realidad dentro de la computadora que es imposible no saturarse de información, aunque haya sido sólo en algún par de ocasiones. Se trata de una nueva patología a la cual todos los que accedemos regularmente a la red estamos expuestos, y de vez en cuando afectados.
¿Es posible un equilibrio? Qué fatalista sería pensar que no, pero tal vez es una idea que aprueban los que no han sabido o al menos intentado vivir con la red y no para esta. De cualquier forma, algunos posibles tips:
-Definir horarios: tan lógico como invisible, no medir los tiempos sólo incrementa el tiempo de las sesiones... nunca las contrae.
-Analizar la información: muchos de los datos que adquirimos diariamente sirven para absolutamente nada, seamos más críticos y menos crónicos en la absorción de información.
-Discriminar: no se puede analizar sin antes discriminar que tipo de información necesitamos y por qué. Es muy fácil divagar sin encontrar respuestas, pero sabiendo qué buscar y donde facilita mucho las cosas. Ir al grano siempre es lo ideal.
-Seleccionar fuentes: el tener un grupo de fuentes confiables, actualizadas y sencillas en su manera de presentar la información es muy recomendable, cuando se necesitan recolectar datos rápidamente.
-Filtrar la información: lo dicho, no se puede saber y analizar todo; existen aplicaciones para que la información que se recibe va de acuerdo a lo que potencialmente necesatarias y/o es de interés personal, haz que la computadora aprenda a seleccionar la información por y para ti.
-Descansar: pareciera que no podríamos vivir sin internet, pero NO ES CIERTO, los publicistas online quieren que aceptes esa premisa, pero el entender que la computadora es una herramienta y no un cerebro portatil clarifica el panorama. Léete un buen libro güey (no valen online).
¿Es posible un equilibrio? Qué fatalista sería pensar que no, pero tal vez es una idea que aprueban los que no han sabido o al menos intentado vivir con la red y no para esta. De cualquier forma, algunos posibles tips:
-Definir horarios: tan lógico como invisible, no medir los tiempos sólo incrementa el tiempo de las sesiones... nunca las contrae.
-Analizar la información: muchos de los datos que adquirimos diariamente sirven para absolutamente nada, seamos más críticos y menos crónicos en la absorción de información.
-Discriminar: no se puede analizar sin antes discriminar que tipo de información necesitamos y por qué. Es muy fácil divagar sin encontrar respuestas, pero sabiendo qué buscar y donde facilita mucho las cosas. Ir al grano siempre es lo ideal.
-Seleccionar fuentes: el tener un grupo de fuentes confiables, actualizadas y sencillas en su manera de presentar la información es muy recomendable, cuando se necesitan recolectar datos rápidamente.
-Filtrar la información: lo dicho, no se puede saber y analizar todo; existen aplicaciones para que la información que se recibe va de acuerdo a lo que potencialmente necesatarias y/o es de interés personal, haz que la computadora aprenda a seleccionar la información por y para ti.
-Descansar: pareciera que no podríamos vivir sin internet, pero NO ES CIERTO, los publicistas online quieren que aceptes esa premisa, pero el entender que la computadora es una herramienta y no un cerebro portatil clarifica el panorama. Léete un buen libro güey (no valen online).
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Ni negro ni blanco... GRIS
Es imposible determinar si es bueno o malo el libre acceso a la información a través de los medios electrónicos ya que no es un fenómeno autocontrolable o de tendencia innata en su progresivo desarrollo. Es simplemente inevitable, no podemos darle etiquetas que no le pertenecen, regreso la bolita a quienes hacemos la pregunta, ¿hacemos de el acceso a la información un asunto negro o blanco? ¿gris?
El impacto de internet en la prensa
La red ha modificado para siempre la forma de ver el periodismo y vivirlo. Una amplia gama de cambios transformacionales le ha dado un nuevo sentido y por ende definición al periodismo.
El mando dejó de ser de las mesas de redacción y se extendió a cada escritorio personal de una persona con acceso a internet, generando un mayor índice de "hechos", opiniones y análisis.
La inmediatez de la presentación de la información ha provocado un índice exhorbitantes de fuentes, tanto fiables como no fiables y en general un caos por la búsqueda de datos, del que nadie escapa.
Al aparecer nuevos micrófonos, surgen nuevos locutores, nuevos periódistas, gente que por iniciativa propia se forja un nombre dentro de los medios electrónicos a través de la creación y transmisión de información, volviendo más endeble a la capacidad de influencia de los anteriormente todopoderosos y absolutos dueños de la verdad, los medios masivos.
Como una bola de nieve cayendo por la montaña, cada pequeña acción desencadena otra más grande, siendo el periodismo tradicional el más afectado, al ya no ser indispensable para que el individuo común se encuentre informado, es más, el mismo individuo tiene la opción ahora de elegir el medio por el cual quiere ser informado, siendo los más recurridos los gratuitos, dejando con los bolsillos vacíos a las publicaciones periódicas convencionales.
Pero no sólo se trata de consumir, ahora el receptor se transforma en interlocutor, generando el conocimiento a través del pensamiento colectivo, algo impensable con el cetro del lado de los periodistas, que no tienen más que resignarse a la participación activa y sobre todo aventajada de los usuarios.
Con todo esto, aun no se tiene una estrategia certera para que los medios periodísticos vuelvan a tener solidez en su rentabilidad y viabilidad, dejando esta asignatura pendiente y con urgencia de ser solucionada, para el bien de las empresas mismas. Algunas posibilidades probabas son la publicidad on-line, el pago de contenidos y el comercio electrónico.
Otra interrogante no respondida recae en la capacidad de medición de la información, dado el inmenso torrente de datos recorriendo la red cada segundo. A pesar de intentos de cierto éxito como Alexa.com, el reto todavía está por superar, siendo el papel de los usuarios la estadística prioritaria.
Un fenómeno como el de los confidenciales, pasado de moda, vuelve con la internet, siendo abaratado para los lectores y ampliado su mercado potencial, la inmediatez de la información y la facilidad de acceso a informaciones y opiniones son dos razones para el resurgimiento de esta forma de informar.
La prensa gratuita por internet ha sido una necesaria medida de prevalencia de los periódicos para mantenerse en la preferencia del público, a pesar de las presiones internas, desdeñadas con el tiempo por la amplitud de usuarios, que prefieren esta vía por gratuita, sencilla y personalizable.
La competencia directa son los weblogs, comandados por el usuario mismo, que crea, recicla y envía información a la red, con la ventaja del punto de vista personal acerca de los hechos y una opinión -se espera sea- personal y a conciencia, generando una mayor cantidad de opciones y voces que chocan con tal de encontrar la verdad.
El nuevo milenio ha presenciado fenómenos que han marcado a la red y sobre todo a la transmisión de información, cambiando la forma de ver las noticias y la realidad misma: los atentados del 11 de septiembre y la guerra de Irak y los warlog son sólo unos ejemplos.
En síntesis, la revolución electrónica ha abierto un campo que aun está en exploración donde los negocios, la transmisión de información y la realidad misma han sido modificadas, generando una necesidad de reinvención por parte del periodismo que resulta urgente.
El mando dejó de ser de las mesas de redacción y se extendió a cada escritorio personal de una persona con acceso a internet, generando un mayor índice de "hechos", opiniones y análisis.
La inmediatez de la presentación de la información ha provocado un índice exhorbitantes de fuentes, tanto fiables como no fiables y en general un caos por la búsqueda de datos, del que nadie escapa.
Al aparecer nuevos micrófonos, surgen nuevos locutores, nuevos periódistas, gente que por iniciativa propia se forja un nombre dentro de los medios electrónicos a través de la creación y transmisión de información, volviendo más endeble a la capacidad de influencia de los anteriormente todopoderosos y absolutos dueños de la verdad, los medios masivos.
Como una bola de nieve cayendo por la montaña, cada pequeña acción desencadena otra más grande, siendo el periodismo tradicional el más afectado, al ya no ser indispensable para que el individuo común se encuentre informado, es más, el mismo individuo tiene la opción ahora de elegir el medio por el cual quiere ser informado, siendo los más recurridos los gratuitos, dejando con los bolsillos vacíos a las publicaciones periódicas convencionales.
Pero no sólo se trata de consumir, ahora el receptor se transforma en interlocutor, generando el conocimiento a través del pensamiento colectivo, algo impensable con el cetro del lado de los periodistas, que no tienen más que resignarse a la participación activa y sobre todo aventajada de los usuarios.
Con todo esto, aun no se tiene una estrategia certera para que los medios periodísticos vuelvan a tener solidez en su rentabilidad y viabilidad, dejando esta asignatura pendiente y con urgencia de ser solucionada, para el bien de las empresas mismas. Algunas posibilidades probabas son la publicidad on-line, el pago de contenidos y el comercio electrónico.
Otra interrogante no respondida recae en la capacidad de medición de la información, dado el inmenso torrente de datos recorriendo la red cada segundo. A pesar de intentos de cierto éxito como Alexa.com, el reto todavía está por superar, siendo el papel de los usuarios la estadística prioritaria.
Un fenómeno como el de los confidenciales, pasado de moda, vuelve con la internet, siendo abaratado para los lectores y ampliado su mercado potencial, la inmediatez de la información y la facilidad de acceso a informaciones y opiniones son dos razones para el resurgimiento de esta forma de informar.
La prensa gratuita por internet ha sido una necesaria medida de prevalencia de los periódicos para mantenerse en la preferencia del público, a pesar de las presiones internas, desdeñadas con el tiempo por la amplitud de usuarios, que prefieren esta vía por gratuita, sencilla y personalizable.
La competencia directa son los weblogs, comandados por el usuario mismo, que crea, recicla y envía información a la red, con la ventaja del punto de vista personal acerca de los hechos y una opinión -se espera sea- personal y a conciencia, generando una mayor cantidad de opciones y voces que chocan con tal de encontrar la verdad.
El nuevo milenio ha presenciado fenómenos que han marcado a la red y sobre todo a la transmisión de información, cambiando la forma de ver las noticias y la realidad misma: los atentados del 11 de septiembre y la guerra de Irak y los warlog son sólo unos ejemplos.
En síntesis, la revolución electrónica ha abierto un campo que aun está en exploración donde los negocios, la transmisión de información y la realidad misma han sido modificadas, generando una necesidad de reinvención por parte del periodismo que resulta urgente.
Cambiar para sobrevivir
(Reporte)
En un mundo controlado por los medios electrónicos, donde triunfan los gratuitos, y la información instantanea "en tiempo real", el periodismo sufre una crisis tanto interna como externa que no le deja otra opción que reinventarse -una vez más- ante la inevitable revolución mediática que pone en tela de juicio el sentido de esta profesión.
Público, fuentes, editores, profesión, opinión, tecnología, saturación y la propia información tienen acorralado al periodista, que se "muere de éxito", al poseer una inmensa influencia sobre las masas, pero que es incapaz de manejarse a sí mismo.
La revolución digital ha potenciado las voces de cualquier persona con acceso a internet y le ha arrebatado al periodísmo la exclusividad y poderío antaño en la presentación y análisis de la información. La era del broadcasting ha dado paso a la del narrocasting para en un futuro no lejano dar la estafeta a la de my news.
Sin embargo el fenómeno va más allá, la posibilidad de interactuar con usuarios afines y crear redes y comunidades es un golpe duro para los medios tradicionales que han perdido la "omnisapiencia" para cederle autoridad al conocimiento y opinión generado de ese fervoroso caldo de mentes interactivas. No son pocos los motivos para considerar la existencia del periodismo 3.0, donde la visión y voz del consumidor es la mayor de las reglas.
A su vez, la saturación de fuentes ha creado un torrente de datos incapaz de ser dominado o siquiera comprendido por los periodistas, que cada vez tienen menos capacidad como posibilidades de generar información propia, reduciendo considerablemente.
Todo esto aunado a los mismos factores de siempre como la debilidad de criterios, el sensacionalismo, el reciclaje de ideas y la frialdad hacia las necesidades y situaciones sociales dejan más que endeble una profesión que por lo visto, está destinada a desaparecer de seguir por la misma vía.
Sin avisar, los ciudadanos han tomado el papel de periodistas, fenómeno generado por tanto por la tecnología como por la ineptitud del periodismo mismo para reinventarse, creando una maraña de opiniones pasados por hechos y hechos por opiniones en total libertad y por ende, saturación de información.
El periodismo necesita renacer o su tiempo de vida estará contado.
En un mundo controlado por los medios electrónicos, donde triunfan los gratuitos, y la información instantanea "en tiempo real", el periodismo sufre una crisis tanto interna como externa que no le deja otra opción que reinventarse -una vez más- ante la inevitable revolución mediática que pone en tela de juicio el sentido de esta profesión.
Público, fuentes, editores, profesión, opinión, tecnología, saturación y la propia información tienen acorralado al periodista, que se "muere de éxito", al poseer una inmensa influencia sobre las masas, pero que es incapaz de manejarse a sí mismo.
La revolución digital ha potenciado las voces de cualquier persona con acceso a internet y le ha arrebatado al periodísmo la exclusividad y poderío antaño en la presentación y análisis de la información. La era del broadcasting ha dado paso a la del narrocasting para en un futuro no lejano dar la estafeta a la de my news.
Sin embargo el fenómeno va más allá, la posibilidad de interactuar con usuarios afines y crear redes y comunidades es un golpe duro para los medios tradicionales que han perdido la "omnisapiencia" para cederle autoridad al conocimiento y opinión generado de ese fervoroso caldo de mentes interactivas. No son pocos los motivos para considerar la existencia del periodismo 3.0, donde la visión y voz del consumidor es la mayor de las reglas.
A su vez, la saturación de fuentes ha creado un torrente de datos incapaz de ser dominado o siquiera comprendido por los periodistas, que cada vez tienen menos capacidad como posibilidades de generar información propia, reduciendo considerablemente.
Todo esto aunado a los mismos factores de siempre como la debilidad de criterios, el sensacionalismo, el reciclaje de ideas y la frialdad hacia las necesidades y situaciones sociales dejan más que endeble una profesión que por lo visto, está destinada a desaparecer de seguir por la misma vía.
Sin avisar, los ciudadanos han tomado el papel de periodistas, fenómeno generado por tanto por la tecnología como por la ineptitud del periodismo mismo para reinventarse, creando una maraña de opiniones pasados por hechos y hechos por opiniones en total libertad y por ende, saturación de información.
El periodismo necesita renacer o su tiempo de vida estará contado.
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