Entrevista con Alberto Moncada, editor y docente de ArtCom
Profesor, la tecnología ha vuelto al torrente informativo más extenso y abarcante…
Por un lado está muy bien, si tienes más información tienes más opciones para
contrastar información de diversas fuentes, el problemas es que con mucha
frecuencia los noticiarios te simplifican, te toman como menor de edad, una
información que te tardaría tres horas en discutir, ellos te la resumen en tres
minutos.
¿Entonces la prioridad recae en la audiencia y su educación respecto al consumo de
información?
A estas alturas, la pelota está en la cancha del espectador, si seguimos dejando
que nos eduquen y que nos traten así, pues es nuestra bronca, porque el
noticiario finalmente es un proyecto comercial, depende de uno si quiere
conformarse con un ingrediente para su menú.
Desde esa perspectiva, los medios ejercen su labor de forma normal y sin fallos…
Está correcto desde el punto de vista empresarial, desde el punto de vista
periodístico no. Tu los ves en la tele o los escuchas en la radio, y todos responden
a un interés muy particular, los nuestros que son medios institucionales
responden a una política, eso no quiere decir necesariamente que estén mal,
pero es mucho más fácil que tiendan hacia un extremo.
¿Cuáles son los principales vicios del comunicador actualmente?
La simplificación, la interpretación, que te digieran la información y tomen
decisiones por ti, otra sería francamente la manipulación y también están los que
se venden, los llamados ‘intelectuales orgánicos’, que son parte del sistema y lo
replican, también están los que ha comercializado la información al grado de
convertirla en show, y entonces nace una competencia por la nota más
escandalosa.
El empleo de las nuevas tecnologías ¿refuerza o combate estos vicios?
Las tecnologías están funcionando como caja de resonancia, amplifican los
defectos y virtudes, por un lado está el fácil acceso a la información, mientras que
como defecto está el hecho de que, en el caso de la web, sea un medio de
replicación sin crítica, muchos dicen que en la red hay mucha información pero
la mayoría no es original, puras réplicas.
Generaciones de periodistas y comunicadores salen cada año y se topan con las
mismas problemáticas ¿que medidas se puedan tomar desde las aulas para
contrarrestar estos vicios?
Una de las problemáticas es que este círculo vicioso trae al aula estudiantes que
no son consumidores inteligentes de los medios, estonces es difícil corregir en
cuatro años de nivel superior todo lo que no hiciste en 12 años anteriores. Tienes
que invertir un par de años en quitar todo eso, y apenas queda uno o dos para
comenzar la formación, estás en desventaja. Con todo y eso las aulas tienen
mucho quehacer, la estrategia sería que en aula pudieras hacer justo lo que no
hiciste en todos los años: contrastar, leer de todo, experimentar, que pudieras
tener una amplia variedad de alternativas, que tomes consciencia y compromiso.
¿Y que pasa cuando salimos al mundo real y no es cómo nos lo pintamos en la
escuela?
Ese siempre es un dilema difícil y no todos lo aprueban. Hay un puñadito de
comunicadores que siguen independientes, que nunca vendieron su alma al
diablo, la mayoría acaba por ceder ante las presiones laborales, prometiéndose
que algún día escribirán bien, pero es difícil. Una de las cuestiones sería que tu
entraras al medio que fuera manteniendo un nivel ético incuestionable, al grado
de salirte de ahí si el medio no armoniza, pero eso ya no depende del grado de
formación o excelencia, es un compromiso propio.
¿Cuáles son los principales retos del comunicador de cara a este panorama tan
complejo como atrayente?
El gran reto es como ofrecer un producto atractivo y nutritivo a la vez, presentar
información verdaderamente relevante y que a su vez cautive al espectador.
Colaboración para Tiempo 2.0
2009
Mostrando entradas con la etiqueta medios información. Mostrar todas las entradas
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17 may 2010
Títeres
Despertando y yendo directamente al televisor o en su caso, a la radio, para sintonizar el noticiario de la mañana, el cual en sus titulares proclama el estallido de una crisis epidemiológica que de la noche a la mañana ha puesto a nuestro país en los ojos del mundo, y principalmente en los de la Organización Mundial de la Salud, la cual ni tarda ni perezosa pone atención especial en un nuevo virus de alta peligrosidad dada su pasmosa facilidad para propagarse y las mortales consecuencias que trae su tardío tratamiento. Le llaman la influenza o gripe porcina.
De inmediato tratamos de recopilar toda la información posible, sin darnos cuenta que en lugar de informarnos adecuadamente, nos estamos empachando de noticias, muchas de las cuales francamente no necesitamos y que sólo sirven para rellenar la agenda del noticiario, aunque se trate de información futil, superficial e irrelevante.
La capacidad de las nuevas tecnologías de adentrar en nuestras vidas sin que lo pidamos le otorga el poder a los medios de comunicación que la utilizan de bombardearnos con toda clase de mensajes, que adecuadamente presentados pueden modificar la realidad de una sociedad entera, como en el caso de la crisis por influenza, fenómeno que puso en jaque la tranquilidad a la sociedad de un día para otro, debido a la total atención de los medios de comunicación en torno a este virus naciente.
¿Qué pasa con el resto del mundo entonces? A los ojos de los medios todo ha desaparecido y el punto de atención verdaderamente importante es la terrible epidemia que azola al país. De pronto la crisis económica, la disputa por la legalización de las drogas, el narcotráfico y la inseguridad no existen más porque sólo la influenza merece real atención, y mucha de la información presentada tiene tomos amarillos, de morbo y espectáculo fácil, buscando más apelar a los miedos del consumidor que a concientizar sobre el problema en cuestión, con tal de que el sobreconsumo esté garantizado… y es que nos encanta que nos enajenen.
Desgraciadamente no todo es miel sobre hojuelas en cuanto a la información que se nos presenta y el impacto que genera en la sociedad. Bien dicen que los medios levantan y matan a sus dioses a placer, ya que de acuerdo a la opinión pública ‘si sale en la tele seguro que es verdad’, premisa peligrosa y que nos induce a consumir irresponsablemente, creyéndonos todo y sin cuestionamientos, craso error.
El fenómeno de enajenación no suele caer en el extremo de crear un pánico colectivo sin embargo se encuentra todo el tiempo presente, y si como espectadores estamos acostumbrados a consumir los medios electrónicos de forma pasiva y sin aplicar una pizca de criterio, y así, de pronto el único tema de valía para analizar es la gripe porcina, para bien y para mal, olvidando de pronto todos los otros fenómenos sociales que nos atañen tanto y que gracias a los medios se convierten en modas manipulables al gusto de lo que las prensa, los medios y el sistema crean conveniente, lo sea o no.
La realidad se tuerce todavía más y no nos queda más remedio que seguir consumiendo sin rechistar, dejando que ‘ellos’ decidan que es lo que nos debe importar, lo que no y cómo actuar, la audiencia puede ser tratada por títeres si esta no se interesa por ser tratada de tal forma. La enajenación puede prevenirse, pero sólo con un consumo moderado de los medios y siempre aplicando análisis, actividad mental que las masas han olvidado en aras del entretenimiento más tonto y frívolo. Está de nuestra parte no caer en la cómoda red de adormecimiento, ¿o preferimos seguir siendo títeres?
Colaboración para Tiempo 2.0
2009
De inmediato tratamos de recopilar toda la información posible, sin darnos cuenta que en lugar de informarnos adecuadamente, nos estamos empachando de noticias, muchas de las cuales francamente no necesitamos y que sólo sirven para rellenar la agenda del noticiario, aunque se trate de información futil, superficial e irrelevante.
La capacidad de las nuevas tecnologías de adentrar en nuestras vidas sin que lo pidamos le otorga el poder a los medios de comunicación que la utilizan de bombardearnos con toda clase de mensajes, que adecuadamente presentados pueden modificar la realidad de una sociedad entera, como en el caso de la crisis por influenza, fenómeno que puso en jaque la tranquilidad a la sociedad de un día para otro, debido a la total atención de los medios de comunicación en torno a este virus naciente.
¿Qué pasa con el resto del mundo entonces? A los ojos de los medios todo ha desaparecido y el punto de atención verdaderamente importante es la terrible epidemia que azola al país. De pronto la crisis económica, la disputa por la legalización de las drogas, el narcotráfico y la inseguridad no existen más porque sólo la influenza merece real atención, y mucha de la información presentada tiene tomos amarillos, de morbo y espectáculo fácil, buscando más apelar a los miedos del consumidor que a concientizar sobre el problema en cuestión, con tal de que el sobreconsumo esté garantizado… y es que nos encanta que nos enajenen.
Desgraciadamente no todo es miel sobre hojuelas en cuanto a la información que se nos presenta y el impacto que genera en la sociedad. Bien dicen que los medios levantan y matan a sus dioses a placer, ya que de acuerdo a la opinión pública ‘si sale en la tele seguro que es verdad’, premisa peligrosa y que nos induce a consumir irresponsablemente, creyéndonos todo y sin cuestionamientos, craso error.
El fenómeno de enajenación no suele caer en el extremo de crear un pánico colectivo sin embargo se encuentra todo el tiempo presente, y si como espectadores estamos acostumbrados a consumir los medios electrónicos de forma pasiva y sin aplicar una pizca de criterio, y así, de pronto el único tema de valía para analizar es la gripe porcina, para bien y para mal, olvidando de pronto todos los otros fenómenos sociales que nos atañen tanto y que gracias a los medios se convierten en modas manipulables al gusto de lo que las prensa, los medios y el sistema crean conveniente, lo sea o no.
La realidad se tuerce todavía más y no nos queda más remedio que seguir consumiendo sin rechistar, dejando que ‘ellos’ decidan que es lo que nos debe importar, lo que no y cómo actuar, la audiencia puede ser tratada por títeres si esta no se interesa por ser tratada de tal forma. La enajenación puede prevenirse, pero sólo con un consumo moderado de los medios y siempre aplicando análisis, actividad mental que las masas han olvidado en aras del entretenimiento más tonto y frívolo. Está de nuestra parte no caer en la cómoda red de adormecimiento, ¿o preferimos seguir siendo títeres?
Colaboración para Tiempo 2.0
2009
13 may 2010
Internet vs. Cualquier medio
Es creciente la aceptación que se tiene de la publicidad por internet, dentro de la población de Australia, Brasil, Canadá, China, Taiwán, Estados Unidos, Hong Kong, España, Reino Unido, Holanda e India, llegando a desplazar a la televisión en muchos aspectos, según un estudio del grupo de marketing Synovate.
Se comenta que la tercera revolución de la humanidad es la de la "inteligencia", que ha sido encaminada de forma virtual y en gran medida por la aparición y expansión de internet. La rapidez con la que este medio se ha consolidado como el favorito entre las formas de difusión es abrumadora y sus alcances ilimitados.
El fenómeno destaca por la facilidad para ofrecer grandes cantidades de información de forma accesible, rápida y barata. Esta ubicuidad le ha dado el poder a la red de introducirse en la más íntima de nuestras labores humanas. Mas que un medio, internet es un integrador de muchos otros medios y que se ha convertido en el canal por excelencia.
Esta fusión ha puesto en el olvido a muchos medios convencionales y ha mutado a otros más resistentes, pero todos han sido de alguna forma influenciados por el poder del metamedio.
La diferencia de internet con los demás medios radica en estas características: interactiva, universal, simultánea, inmediata, integradora, libre, actualizable, personalizada.
Internet es el espacio ideal para las comunicaciones del futuro, obligando a los demás medios a acoplarse a esta nueva atmósfera global, o morir irremediablemente.
Sin embargo no todo es miel sobre hojuelas, las oportunidades o amenazas que la fusión de los medios tradicionales con internet provoque serían un detonante de una brecha digital aún más extensa, mientras que las empresas generarían mayores ingresos, sin aprovechan los nuevos frutos de esta fusión a tiempo.
Se comenta que la tercera revolución de la humanidad es la de la "inteligencia", que ha sido encaminada de forma virtual y en gran medida por la aparición y expansión de internet. La rapidez con la que este medio se ha consolidado como el favorito entre las formas de difusión es abrumadora y sus alcances ilimitados.
El fenómeno destaca por la facilidad para ofrecer grandes cantidades de información de forma accesible, rápida y barata. Esta ubicuidad le ha dado el poder a la red de introducirse en la más íntima de nuestras labores humanas. Mas que un medio, internet es un integrador de muchos otros medios y que se ha convertido en el canal por excelencia.
Esta fusión ha puesto en el olvido a muchos medios convencionales y ha mutado a otros más resistentes, pero todos han sido de alguna forma influenciados por el poder del metamedio.
La diferencia de internet con los demás medios radica en estas características: interactiva, universal, simultánea, inmediata, integradora, libre, actualizable, personalizada.
Internet es el espacio ideal para las comunicaciones del futuro, obligando a los demás medios a acoplarse a esta nueva atmósfera global, o morir irremediablemente.
Sin embargo no todo es miel sobre hojuelas, las oportunidades o amenazas que la fusión de los medios tradicionales con internet provoque serían un detonante de una brecha digital aún más extensa, mientras que las empresas generarían mayores ingresos, sin aprovechan los nuevos frutos de esta fusión a tiempo.
10 feb 2010
Internet+TV=
Una de las industrias más afectadas y necesitadas de una reinvención integral debido a la "intromisión" del internet fue la televisiva, cambiando por completo el concepto de entretenimiento casero. Aquí algunos aspectos puntuales:
-Antes de internet el dominio de la televisión sobre los medios publicitarios era avasallador, la radio cada vez perdía más poder mientras el reino de lo audiovisual se consolidaba no sólo como la mejor, sino como la única opción para generar un impacto masivo en la sociedad. El internet no sólo entró a competir en ese sector, sino que le arrebato el trono a la televisión convencional para adueñarse de los espacios más solicitados y por ende más atractivos para los anunciantes. Este fenómeno todavía no llega a un climax sin embargo sólo es cuestión de tiempo para que los medios electrónicos desplacen a la televisión como el escaparate principal para sus campañas publicitarias. Consecuentemente, la televisión se ha tenido que ir trasladando de a poco hacia la red con tal de ocupar esos anhelados espacios y mantenerse en la preferencia de la audiencia.
-Antaño, la censura televisiva era contundente e irrefutable. El contenido no deseado no tenía otro escaparate de igual envergadura para darse a conocer. La incapacidad para controlar el torrente informático que se produce en la red hace imposible que la censura anteriormente efectiva, siquiera intente ejercer el mismo poder en un medio tan poderoso como indomable. Si algo tiene que salir, saldrá, no importan los medios, que con el arribo de internet, que ya no son un obstáculo a considerar.
-A pesar del poder innegable de la TV para crear impacto en las masas, faltaba algo, un elemento era necesario, la permanencia, elemento que Internet ha regalado casi por default a la caja tonta para mantener sus contenidos, antes efímeros, almacenados en bases de datos para su preservación y posterior observación en cualquier momento que se desee. De hecho este fenómeno le ha otorgado dividendos al sector televisivo que en vanguardia con las tendencias, ha generado dos puntos de encuentro con la audiencia, uno a través de la pantalla de la televisión y el otro a través del monitor de una computadora, ya sea a través de canales en bases de dato de almacenamiento, sitios web oficiales y redes sociales que han incrementado la experiencia del espectador con sus shows favoritos, shows que como punto a favor para la TV, son escasos por no decir inexistentes en los medios electrónicos como contenido exclusivo de la red.
De hecho, gran parte del contenido audiovisual de la red sobrevive gracias a la televisión. En algún punto ambos contrincantes lograron una simbiosis, sin embargo nada es para siempre y las tendencias le dan el beneficio de la duda a internet sobre el progresivo incremento de poder sobre la generación de contenido y distribución de material dentro de internet, mientras que la TV espera con optimismo que lo único que cambie de verdad sea el aparato por el cual vemos la televisión de siempre.
-Los derechos de autor de pronto se tornaron obsoletos ante el tráfico de internet, provocando voces airadas que reclamaban al momento como el fin de la creatividad. En parte es cierto, internet ha permitido la libre manipulación de datos de forma indiscriminada y barreras antes impensables de romper ahora no son más que pequeños baches en una carretera de cientos de carriles, totalmente obsoletos. El factor de privacidad y visibilidad de identidades fue aplastado y la información personal pasó a formar parte de una gran red de conocimiento colectivo, para bien y para mal.
- La TV dejó de ser la guía del pensamiento y la red y sus millares de opciones le otorgaron a los fieles seguidores del noticiero de las 10 la oportunidad de pensar de nuevo o buscar una segunda opinión sobre los hechos presentados a través de la pantalla de televisión. El derecho a divulgar la realidad jamás volvería a ser exclusivo de los líderes de opinión de la TV, sin embargo esto dio al traste con otro aspecto importante de la interpretación como lo es el análisis. Se perdieron las trabas y la interpretación se convirtió en un caldo del que salían tanto ideas genuinas y propuestas válidas como mensajes confusos y tergiversadores de la realidad. En ningún lado de la moneda las cosas volverían a ser igual.
-Antes de internet el dominio de la televisión sobre los medios publicitarios era avasallador, la radio cada vez perdía más poder mientras el reino de lo audiovisual se consolidaba no sólo como la mejor, sino como la única opción para generar un impacto masivo en la sociedad. El internet no sólo entró a competir en ese sector, sino que le arrebato el trono a la televisión convencional para adueñarse de los espacios más solicitados y por ende más atractivos para los anunciantes. Este fenómeno todavía no llega a un climax sin embargo sólo es cuestión de tiempo para que los medios electrónicos desplacen a la televisión como el escaparate principal para sus campañas publicitarias. Consecuentemente, la televisión se ha tenido que ir trasladando de a poco hacia la red con tal de ocupar esos anhelados espacios y mantenerse en la preferencia de la audiencia.
-Antaño, la censura televisiva era contundente e irrefutable. El contenido no deseado no tenía otro escaparate de igual envergadura para darse a conocer. La incapacidad para controlar el torrente informático que se produce en la red hace imposible que la censura anteriormente efectiva, siquiera intente ejercer el mismo poder en un medio tan poderoso como indomable. Si algo tiene que salir, saldrá, no importan los medios, que con el arribo de internet, que ya no son un obstáculo a considerar.
-A pesar del poder innegable de la TV para crear impacto en las masas, faltaba algo, un elemento era necesario, la permanencia, elemento que Internet ha regalado casi por default a la caja tonta para mantener sus contenidos, antes efímeros, almacenados en bases de datos para su preservación y posterior observación en cualquier momento que se desee. De hecho este fenómeno le ha otorgado dividendos al sector televisivo que en vanguardia con las tendencias, ha generado dos puntos de encuentro con la audiencia, uno a través de la pantalla de la televisión y el otro a través del monitor de una computadora, ya sea a través de canales en bases de dato de almacenamiento, sitios web oficiales y redes sociales que han incrementado la experiencia del espectador con sus shows favoritos, shows que como punto a favor para la TV, son escasos por no decir inexistentes en los medios electrónicos como contenido exclusivo de la red.
De hecho, gran parte del contenido audiovisual de la red sobrevive gracias a la televisión. En algún punto ambos contrincantes lograron una simbiosis, sin embargo nada es para siempre y las tendencias le dan el beneficio de la duda a internet sobre el progresivo incremento de poder sobre la generación de contenido y distribución de material dentro de internet, mientras que la TV espera con optimismo que lo único que cambie de verdad sea el aparato por el cual vemos la televisión de siempre.
-Los derechos de autor de pronto se tornaron obsoletos ante el tráfico de internet, provocando voces airadas que reclamaban al momento como el fin de la creatividad. En parte es cierto, internet ha permitido la libre manipulación de datos de forma indiscriminada y barreras antes impensables de romper ahora no son más que pequeños baches en una carretera de cientos de carriles, totalmente obsoletos. El factor de privacidad y visibilidad de identidades fue aplastado y la información personal pasó a formar parte de una gran red de conocimiento colectivo, para bien y para mal.
- La TV dejó de ser la guía del pensamiento y la red y sus millares de opciones le otorgaron a los fieles seguidores del noticiero de las 10 la oportunidad de pensar de nuevo o buscar una segunda opinión sobre los hechos presentados a través de la pantalla de televisión. El derecho a divulgar la realidad jamás volvería a ser exclusivo de los líderes de opinión de la TV, sin embargo esto dio al traste con otro aspecto importante de la interpretación como lo es el análisis. Se perdieron las trabas y la interpretación se convirtió en un caldo del que salían tanto ideas genuinas y propuestas válidas como mensajes confusos y tergiversadores de la realidad. En ningún lado de la moneda las cosas volverían a ser igual.
3 feb 2010
¿Y cómo le hago?
Son tantos y crecientes los síndromes y padecimientos allegados a los medios electrónicos a la otra realidad dentro de la computadora que es imposible no saturarse de información, aunque haya sido sólo en algún par de ocasiones. Se trata de una nueva patología a la cual todos los que accedemos regularmente a la red estamos expuestos, y de vez en cuando afectados.
¿Es posible un equilibrio? Qué fatalista sería pensar que no, pero tal vez es una idea que aprueban los que no han sabido o al menos intentado vivir con la red y no para esta. De cualquier forma, algunos posibles tips:
-Definir horarios: tan lógico como invisible, no medir los tiempos sólo incrementa el tiempo de las sesiones... nunca las contrae.
-Analizar la información: muchos de los datos que adquirimos diariamente sirven para absolutamente nada, seamos más críticos y menos crónicos en la absorción de información.
-Discriminar: no se puede analizar sin antes discriminar que tipo de información necesitamos y por qué. Es muy fácil divagar sin encontrar respuestas, pero sabiendo qué buscar y donde facilita mucho las cosas. Ir al grano siempre es lo ideal.
-Seleccionar fuentes: el tener un grupo de fuentes confiables, actualizadas y sencillas en su manera de presentar la información es muy recomendable, cuando se necesitan recolectar datos rápidamente.
-Filtrar la información: lo dicho, no se puede saber y analizar todo; existen aplicaciones para que la información que se recibe va de acuerdo a lo que potencialmente necesatarias y/o es de interés personal, haz que la computadora aprenda a seleccionar la información por y para ti.
-Descansar: pareciera que no podríamos vivir sin internet, pero NO ES CIERTO, los publicistas online quieren que aceptes esa premisa, pero el entender que la computadora es una herramienta y no un cerebro portatil clarifica el panorama. Léete un buen libro güey (no valen online).
¿Es posible un equilibrio? Qué fatalista sería pensar que no, pero tal vez es una idea que aprueban los que no han sabido o al menos intentado vivir con la red y no para esta. De cualquier forma, algunos posibles tips:
-Definir horarios: tan lógico como invisible, no medir los tiempos sólo incrementa el tiempo de las sesiones... nunca las contrae.
-Analizar la información: muchos de los datos que adquirimos diariamente sirven para absolutamente nada, seamos más críticos y menos crónicos en la absorción de información.
-Discriminar: no se puede analizar sin antes discriminar que tipo de información necesitamos y por qué. Es muy fácil divagar sin encontrar respuestas, pero sabiendo qué buscar y donde facilita mucho las cosas. Ir al grano siempre es lo ideal.
-Seleccionar fuentes: el tener un grupo de fuentes confiables, actualizadas y sencillas en su manera de presentar la información es muy recomendable, cuando se necesitan recolectar datos rápidamente.
-Filtrar la información: lo dicho, no se puede saber y analizar todo; existen aplicaciones para que la información que se recibe va de acuerdo a lo que potencialmente necesatarias y/o es de interés personal, haz que la computadora aprenda a seleccionar la información por y para ti.
-Descansar: pareciera que no podríamos vivir sin internet, pero NO ES CIERTO, los publicistas online quieren que aceptes esa premisa, pero el entender que la computadora es una herramienta y no un cerebro portatil clarifica el panorama. Léete un buen libro güey (no valen online).
Etiquetas:
internet,
medios información,
periodismo internet
Ni negro ni blanco... GRIS
Es imposible determinar si es bueno o malo el libre acceso a la información a través de los medios electrónicos ya que no es un fenómeno autocontrolable o de tendencia innata en su progresivo desarrollo. Es simplemente inevitable, no podemos darle etiquetas que no le pertenecen, regreso la bolita a quienes hacemos la pregunta, ¿hacemos de el acceso a la información un asunto negro o blanco? ¿gris?
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